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Boletín N° 72
NUEVA ACRÓPOLIS
Una Escuela de Filosofía a la manera clásica
La escuela de
Filosofía se expresa en diversas actividades culturales y educativas
CONFERENCIAS
Semanalmente en las sedes de Nueva Acrópolis se ofrecen conferencias
sobre diversos temas, la entrada es gratuita. Solicite su programa.
En Quito
Los Miércoles a las 19h00
Sede Central
Av.Murgeón Oe1-49 Teléfono 252 3380 Fax 233 1817
Quito Norte
Calle Huachi N60-69 (775) y Flavio Alfaro
En Guayaquil
Nueva Sede
Ciudadela Albatros 306 y Av. Carlos Luis Plaza Dañín Teléfono
239 5267
En Ambato
Los Jueves a las 18h30 Calle Sucre 1358 y Francisco
Flor 4º Piso Teléfono 242 2981
Escuela de Filosofía a la manera clásica
En todas las
Sedes se dictan cursos de Introducción a la Filosofía en
diferentes días y horarios.
Se trata de
una actualización de los conocimientos tradicionales, una enseñanza
formativa que, a la manera del humanismo clásico, relaciona
Ciencias, Artes, Religiones y Filosofías de manera comparada,
permitiendo la vía de la investigación para descubrir las leyes de
la Naturaleza y del Hombre.
CURSOS
Instituto Internacional de Artes Marciales Filosóficas Bodhidharma
Tai Chi Chuan,
el Arte de la Serenidad
Nei
Kung Do, el Arte del Poder Interno
Iai Do,
el Arte Ceremonial de la Espada
Taller de Diseño y Arquitectura
Arquitectura Sagrada y Feng Shui, la sabiduría china aplicada a
la Arquitectura
Matemática y Geometría Sagrada, el número y la forma como
manifestaciones vitales
Astrología Filosófica,
relación entre el
microcosmos y macrocosmos
XII Encuentro de Pintura Escolar
El
Encuentro de Pintura Escolar es un espacio cultural concebido
por la Corporación Ecuatoriana Educativa Nueva Acrópolis
dedicado a los niños del Ecuador.
En cada Encuentro se escoge un tema que sirva de eje para una
reflexión conjunta en la escuela y en el hogar, con el objeto de
generar una dinámica que contribuya a descubrir las múltiples
facetas del ser humano.
Ya han comenzado las actividades del XII Encuentro cuyo tema es
"El Alma de la Ciudad"
Sentir y tener la necesidad de comunicarlo es una forma de concebir
el arte, por eso el Encuentro de Pintura Escolar es una
actividad artística.
Descubrir y aprender de lo que los niños nos pueden comunicar es una
forma de conocer, por eso el Encuentro de Pintura Escolar es
una forma de hacer Filosofía a la manera clásica.
Programa del Curso de Introducción a la
Filosofía

1-FILOSOFÍA A LA MANERA CLÁSICA
Una Filosofía global e integral.Filosofía
activa: una forma de vida.
2-EL HOMBRE Y EL COSMOS
Enseñanzas acerca de la formación del Universo, la Tierra y el
Hombre. Los siete principios o dimensiones en el Cosmos y en el
Hombre. La evolución.
3-INDIA MILENARIA
Las
leyes que rigen el cosmos: Dharma y Karma. Simbolismo del Bhagavad
Gita.La inmortalidad del Alma, la recta acción.
4-LOS MISTERIOS DEL TIBET
Antiguos textos tibetanos: "La voz del silencio". Los estados de
conciencia.
5-FILOSOFÍA BUDISTA
La
concentración y la armonía interior. La superación del dolor y la
Vida-una que anima a todos los seres.
6-LEJANO ORIENTE
Confucio. La ética como fundamento social. Sobre la magia ritual y
la armonía del Hombre y el mundo.
7-EGIPTO
Sentido ritual y mágico de la vida. Los Misterios iniciáticos. La
moral pública. Trabajo. Religión.
8-LA TRADICIÓN EN GRECIA
Platón: Simbolismo del "Mito de la caverna". Sobre la Belleza, la
Justicia y la Bondad. La inmortalidad del alma. El puente entre los
ideales y la realidad.
9-LA SABIDURÍA EN ROMA
Los
Estoicos. Los secretos de la voluntad. El poder de la fuerza interna
del hombre. El sentido heroico ante el destino. Ser ciudadano del
mundo.
10-LOS NEOPLATÓNICOS
Escuela Ecléctica de Alejandría. Plotino: La tríada Primordial y las
Siete creaciones. El alma y la belleza.
11-CIENCIAS HERMÉTICAS
Yoga. Astrología. Alquimia.
12-ANTIGÜEDAD DE LA HUMANIDAD
El
recuerdo de la humanidad. Memoria e Historia. Filosofía y Lógica de
la Historia. Historia y Mitología.
13-EL HOMBRE Y SUS CICLOS
Los
yugas o edades del mundo. El "Mito del Eterno Retorno". Los
Arquetipos fijos. La crisis de nuestra Era y la ocultación de los
misterios Iniciáticos. Nuestro pasado y su proyección hacia un nuevo
Renacimiento.
14- PRACTICAS DE PSICOLOGÍA
Se realizarán
durante el desarrollo del curso |
Esta
editorial la escribo desde España, esta tierra de personas
generosas y valientes, cruce de civilizaciones y depósito de
mezclas culturales y raciales, que a finales del siglo XV a
bordo de pequeñas embarcaciones llevó junto a la vecina
Portugal, este inmenso legado al continente que luego iba a
recibir el nombre de América, donde toda esta riqueza diversa se
iba a mezclar con una no menos variada de los pueblos
americanos.
Así nació
Latinoamérica un continente fértil y pródigo en riquezas
naturales, con un legado cultural de gran antigüedad pero que
por los ciclos naturales de la Historia, a la llegada de
españoles y portugueses ya había perdido mucha de su fuerza.
Esta
España fue por varios siglos la de las tres culturas, un ejemplo
notable de convivencia entre cristianos, musulmanes y judíos, en
esta tierra fueron capaces cada una de estas religiones de ser
fieles a su fe buscando y amando a Dios, comprendiendo que
aunque los nombres fuesen diferentes todos se referían a una
misma Realidad. Era una cultura que encontraba la riqueza de las
diferencias aunándolas en un verdadero humanismo.
Las
tierras americanas vieron pasar civilizaciones y esforzados
hombres que levantaron monumentos, construyeron grandes
ciudades, vivieron en sociedades muy organizadas, realizaron
verdaderos prodigios en la agricultura como la papa y el maíz.
Estos hombres fueron capaces de desarrollar culturas útiles en
la selva, en la montaña, en el desierto y en la costa. Poblaron,
con su esfuerzo los más diversos paisajes y se adaptaron a los
más diversos climas.
¿Qué nos
ha sucedido?
Hoy los
mercaderes de armas quieren provocar un enfrentamiento entre
civilizaciones para incrementar el consumo de mortíferos
ingenios.
Pueblos
que fueron dignos y orgullosos hoy están destrozados por la
inmoralidad de aquellos payasos que han transformado la política
en un traspaso inmoral de los escasos recursos públicos a manos
de los que detentan los cargos políticos.
¿Qué
hemos hecho?
En algún
momento hemos perdido la memoria, la historia nos muestra que no
ha sido de golpe sino un proceso continuo de deterioro. Hasta
hace poco estábamos convencidos que marchábamos en un progreso
continuo como se pensaba en el siglo XIX, sin embargo hoy el
deseo más común ya no es caminar hacia el futuro, sino que "las
cosas vuelvan a ser como antes".
Aunque
son procesos largos de pronto nos hemos percatado que el ser
humano ha perdido la capacidad de construir el futuro, unos
porque están dispuestos a cualquier cosa para no perder el
estado de bienestar que han alcanzado y otros que habiendo
perdido la esperanza en los gobiernos buscan como arreglar su
problemática personal y familiar. En ambos casos el motor es el
egoísmo. Es que hemos roto el esqueleto de la convivencia
humana, la colaboración, la solidaridad, ha sido reemplazado por
el egoísmo, hasta las religiones y sus numerosas sectas ya no
ofrecen el servicio a Dios como un deber fundamental, ahora se
lo hace como una forma de lograr el cielo o mejor dicho, su
cielo.
Aunque la
naturaleza toda se expresa en ciclos, unidades recurrentes que
se manifiestan en diferentes escalas, las hipótesis que llegaron
a su cúspide en el siglo XIX plantearon la marcha de la
humanidad como un progreso continuo, como una pendiente en
constante ascenso, así se fue perdiendo la memoria, si siempre
estábamos mejor que antes ¿para qué recordar? La historia ya no
era algo vivo sino nostálgico, recuerdos de un pasado que ya
pasó y que el progreso en su marcha constante ha dejado atrás.
El olvido
del pasado y la creencia en el mito del progreso continuo, nos
hizo perder la experiencia acumulada y nos precipitamos casi con
desesperación hacia el futuro que, de acuerdo al mito, siempre
iba a ser mejor que el pasado.
Así nos
fuimos olvidando de los ciclos, de las estaciones de la vida y
de las edades en la historia y ahora, de pronto la realidad nos
sorprende, ahora no queremos ir hacia adelante, ahora queremos
regresar hacia atrás, "que todo vuelva a ser como antes"
Este
alejamiento de lo natural nos impide ver con claridad los ciclos
y comprender que los cambios no solo son parte de la vida, son
la vida misma.
La
Filosofía es amor a la sabiduría, pero la sabiduría no es solo
los conocimientos acumulados por los seres humanos, la sabiduría
son las leyes de la Naturaleza, como ésta de los ciclos que
regularmente se manifiestan en ella.
Te
invitamos amable lector a participar de la aventura de hacer
filosofía, de aprender día a día de la Naturaleza y de nosotros
mismos, a buscar a Dios sin importar el nombre que se le dé, es
el mejor remedio para no lanzarse precipitadamente hacia el
futuro ni caer en nostalgias del pasado, es vivir cada día y
cada momento como lo que son, únicos e irrepetibles.
Leonardo
Santelices A.
Director Nacional de
Nueva Acrópolis
CLÁSICOS
Los Nueve Libros de la Historia
de Herodoto
"En lo que a
mi se refiere, en este tema no voy a decir que las cosas fueron
así o asá. Pero el que a mí me consta que empezó a actuar
injustamente contra los griegos, a este quiero señalarle sin
ambages (señalará a Creso el rey de Lidia) para luego proseguir
mi narración. Yo he recorrido por igual ciudades de los hombres
grandes y pequeños.
De ellos, los que en el pasado fueron grandes, en su mayoría, se
han convertido en pequeños y los que en mis tiempos eran
grandes, anteriormente habían sido pequeños. Puesto que soy muy
consciente que la prosperidad humana en ninguna parte es
duradera, voy a recordar a unos y otros."
"Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles."
Proverbio Portugués
"La oxidación por falta de uso gasta mucho más las herramientas que
el propio trabajo." Benjamín Franklin
"El futuro nos tortura, y el pasado nos encadena. He ahí por qué se
nos escapa el presente." G. Flaubert
"Cuando la necesidad nos arranca palabras sinceras, cae la máscara y
aparece el hombre." Lucrecio
Ha llegado la Primavera
Delia Steinberg G.
((Publicado como Editorial de la Revista Nueva Acrópolis de España
en Mayo de 1986))
Otra vez estamos en Primavera y otra vez los ciclos de la Naturaleza
se encargan de darnos una enseñanza que, comprendida o no, sigue
siendo un buen ejemplo a tomar.
Otra vez Primavera significa que una vez más hemos dejado atrás el
Invierno. Dicho así, parece sencillo, exageradamente simple, pero
sin embargo esconde toda una psicología de la vida. Desde muy
antiguo, la Sabiduría tradicional ha relacionado los ritmos de la
Naturaleza con los ritmos que sigue el hombre en su desarrollo, y
yendo más a lo profundo, esos ritmos señalan también múltiples
estados anímicos y espirituales que rigen otras fórmulas del devenir
humano, en planos más sutiles que el evidentemente físico.
Primavera, Verano, Otoño e Invierno -así como en otra clave, el día
y la noche- se han interpretado como un conjunto simbólico pruebas
por las que es necesario atravesar en el plan de la evolución, como
si hubiese cuatro grandes Estaciones a lo largo de toda una
existencia, y como si cada año en sí llevase implícitas cuatro
épocas importantes por sus significados internos. Más allá del
nacimiento, plenitud, decrepitud y muerte del cuerpo material, es
evidente que a todos nos toca vivir etapas de esperanzada primavera,
otra de realización, períodos de desgaste y otros de oscuridad y
depresión.
Pero el mal de los hombres es perder conciencia del Tiempo, y con
ello de los ciclos rítmicos. Cuando se encuentra en una de las
etapas citadas, tiende a pensar que ésta será perpetua e imagina el
futuro como una prolongación indefinida del momento presente. Sin
embargo, las leyes universales son diferentes, y si hay algo
perpetuo en ellas, es precisamente su ciclicidad rítmica ascendente.
Todo crece, todo avanza, pero se mueve en ciclos aparentemente
repetitivos que a pesar de esa apariencia, siempre remontan un
escalón por encima del anterior, aunque a veces esa escalada sea
infinitesimal, aunque a veces no se advierta, aunque a veces la
superación se dé en otros planos que rebasan lo concreto y material.
Así, la vida constituye para el hombre un conjunto constante de
pruebas en que, muchas veces, parecen repetirse las circunstancias y
los hechos, pero algo fundamental ha cambiado: el Tiempo ha avanzado
y es posible que alguna experiencia positiva se haya ido acumulando
en el fondo inconmensurable de la conciencia.
Es cierto que en el momento de la prueba es difícil considerarla
fríamente como tal, y avanzar, superándola. Es cierto que en medio
de la oscuridad del invierno es difícil imaginar la claridad que
despunta en la primavera; pero es necesario hacerlo. Las pruebas
están concebidas para aprender, para pasarlas y no para quedarse en
ellas. Son la constatación de nuestras fuerzas interiores. No
importa cuántas veces se cae, sino cuántas veces uno es capaz de
levantarse. No importa cuántas veces se acortan los días en
invierno, sino cuántas veces vuelve a asomar la primavera, con sus
esperanzas de plenitud veraniega, y con su consabida declinación en
el otoño.
No importa cuántas veces nos sintamos hundidos en el barro,
incapaces de caminar. No importa cuántas ni cuán grandes sean las
pruebas, sino la posibilidad de encontrar las energías que duermen
ocultas en el interior de cada ser humano. Lo que vale es ponerse
nuevamente de pie, es abrir los ojos a los secretos de la Naturaleza
y extraer las enseñanzas vitales que Ella nos proporciona.
Tras todo invierno, hay una Primavera. Siempre hay una oportunidad
de volver a empezar, que es, aunque no se advierta en un principio,
un volver a retomar el hilo de la vida un escalón más delante de
donde lo habíamos dejado cuando quedó escondido por las brumas de
las pruebas. Esta, hoy, es nuestra nueva oportunidad; no la dejemos
pasar.
Hay que ser ciego, sordo y mudo -y aún que carecer de tacto y
olfato- para asistir sin participar al despertar de la Naturaleza en
Primavera. Y nos reiteramos en el mismo tema que nos ocupaba el mes
anterior.
Pero en ese caso no queremos referirnos a una mera participación
emocional, haciéndose eco de aquello de que "la primavera la sangre
altera". No. Se trata de participar con todo el ser, es decir,
sumando el pensamiento reflexivo a todas las sensaciones placenteras
que acompañan a esta estación del año.
Automáticamente solemos repetir que la Naturaleza despierta con la
primavera. Luego, si despierta es que nunca ha estado muerta:
simplemente dormida. Automáticamente empleamos palabras tales como
renacer, salir a la luz, resurgir de la oscuridad, y tantas otras
que sugieren la repetición del ciclo natural, esperando y
calculando, pero no por ello menos maravilloso cada vez que se
presenta ante nosotros.
Y es aquí donde entra la reflexión para romper con el automatismo de
las cosas repetidas sin sentido, sin una participación activa e
inteligente en todo aquello que sucede a nuestro alrededor y,
lógicamente, en nosotros mismos.
También para el hombre hay una primavera, un despertar, un renacer,
un resurgir, un abrirse a la luz. Y no ha de extrañarnos que la
conciencia entre lo que ocurre en la Naturaleza y en el hombre
provoque un acuerdo positivo de energías que beneficia a una u otra
parte. Al hombre le ayuda el empuje de la estación primaveral, y a
la Naturaleza le ayuda el hombre que aporta su actividad personal
renovada.
También para el hombre hay ciclos que se repiten, y que analizados
con inteligencia, inducen a la comprensión de una Vida continua,
aunque expresada con mayor o menor exteriorización según los
períodos. No es igual la Vida en el invierno que en la primavera,
pero es siempre Vida.
Así se aleja el temor a la muerte, que si no afecta a la Naturaleza,
tampoco lo hace con el hombre. Así se descubre el sentido de la Vida
que, tal como se repite, renovándose y superándose en la Naturaleza,
significa otro tanto para el hombre. Oscuridad y frío, enfermedad y
vejez son las etapas de receso en las que la Vida penetra en las
profundidades de la hibernación, el descanso y la destrucción de lo
inservible y lo desechable. Luz, calor, plenitud, son la respuesta
del renacimiento, una vez solventadas las pruebas que nos pone la
Vida, y una vez asimilada la experiencia, madre de frutos y mejores
pasos en el Sendero de la existencia.
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